miércoles, 30 de junio de 2010
sábado, 5 de junio de 2010
Payasos del norte
España. Sillones viejos entre muebles de madera. El tic-tac constante del reloj. Un mafioso con gafas de sol adormilado en un sillón, entre humo rojo de luz. Conversaciones sobre payasos. Tic-tac.
Un hippie tibetano bebiendo de una pecera. Humo de la risa por todas partes. Payasos, payasos diabólicos con risas de Licor del Polo. Tic-tac, tic-tac. Suecia. Frío de verano. El sillón de al lado de la ventana poco alumbrada. Tic-tac, tic-tac, tic-tac. Sonrisa traviesa de una persona sentada en él. Cuchillo sangriento. Tic-tic-tic-tic... La hora ha llegado. Tic-tac.
Tic-tac, tic-tac. Luz. Habitación vacía. ¿Nadie? Tic-tac. Chica atada con una camisa exótica. Tic-tac. El espejo. Ella. Yo.
No sé quién soy
tampoco sé cuales son las palabras
que debería utilizar en cada momento,
ni mucho menos de historias y cuentos
que todos inventamos
¿Para qué? pues supongo
que para consolarnos.
Sólo sé de mi sentir,
y antes no sabía
pero aprendo cada día
eso que llaman mentir.
Demasiada mierda en mi cabeza,
esto empieza a oler a vertedero
por favor, dame otra cerveza
que cuanto más bebo, más recuerdo.
Y sigo sin saber nada
sólo quiero ser feliz.
No más lagrimadas saladas,
no más vivir sin tí,
no más morir por tí,
no más palabras falsas.
domingo, 30 de mayo de 2010
Bizcochito.
Tu pelo es como un mocho,
tu cara como una patata;
chocolate con bizcocho,
este amor mío me mata.
¡Oooh! Gran bizcocho,
que está un poco pocho.
¡Oooh! Bizcocho del amor,
que desprende un mal olor.
Tu pelo de mocho
peinaría con mi cepillo;
¿chocolate con bizcocho
o chocolate con membrillo?
Tu cara de patata,
la miraría día y noche;
bizcocho con nata,
me he comprado un coche.
Tu nariz es como un pepino,
tan larga como tal;
me voy a plantar un pino,
que mañana es Carnaval.
Tus ojos grandes marrones
son como un excremento;
bizcochito con piñones,
tápatelos con cemento.
Tus grandes pechos
son como dos hermanas;
firmes y derechos,
cachimbas australianas.
Tu sonrisa de elefanta
es una pasada;
sabes que me encanta,
¿bizcocho o ensaimada?
No puedo dejar de mirarte,
bizcocho con mermelada;
contigo viajaría a Marte,
para darte una empanada.
Cuando estamos en mi casa
me vacías la nevera;
bizcocho con una pasa,
mejor quédate a mi vera;
el bizcocho tiene masa,
¡una mesa de madera!;
¿sabes que es que tiene grasa?
una morsa bailonguera.
Tu cuello me da gusto,
porque es muy delicado;
grueso cual arbusto,
bizcocho almendrado.
Tus hombros estrechos
son como dos muletas;
bizcocho con berberechos,
los peces tienen aletas.
Tu cintura de neumático
me deslumbra cada día;
un martillo automático
no es ninguna tontería.
Tus largos brazos
me recuerdan a un sillón;
mi corazón se hace pedazos,
bizcochito con salmón.
Tus manos de perro
me recuerdan a un tractor;
una vaca con cencerro
come queso ''Roquefor''.
Si te casaras conmigo
me harías muy feliz;
he cagado un boñigo,
bizcochito con perdiz.
Tus piernas de caballo
son como una ventana;
eres como un puto callo,
¡¡mejor metiro a tu hermana!!
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